25 de febrero de 2014

¿ QUÈ PASARÀ CUANDO HAYAS MUERTO ?

Quizàs tus seres màs cercanos lloren por tu muerte, quizàs alguien de la familia llore màs que los demàs, quizàs tambièn es posible que uno de ellos o varios te lloren con tanta vehemencia y dolor que aquèl drama de verlos llorar asì, parta el alma y nos llenè de desolaciòn.

16 de febrero de 2014

RATAS Y CUCARACHAS

RECORRIENDO CAMINOS

Se recorren los caminos entre el polvo que ha dejado el tiempo, intentando rescatar con cada paso dado; de la inercia còsmica, el postrer aliento que aminora  el paso hacia la muerte.  Se pisan las huellas aùn frescas, de hombres que ya recorrieron los caminos de la vida; huellas ahora borrosas en el ocaso de  jornadas infinitas transcurridas. Caminos andados en el lìmite de tiempo, orillas sin destino; anticipo del cansancio en lejanos lugares donde se anhela la frescura redentora del agua como alivio a  la fatiga.  Sanadora  de la intensa  sed  de  caminatas sobre polvorientos senderos. Puertas y ventanas se abren generosos en la marcha continua de pasos que van marcando el rumbo de existencias precipitadas al azar, señaladas en la impronta de felicidades buscadas; quehacer de fortuitas alegrìas. Tragedias teñidas de brillante  rojo, color de tràgicos deselaces;  dolores por doquier en el escenario lùgubre de la comedia humana.

 Caminos como bùsquedas incesantes que lleven a metas no esperadas; caminos recorridos atisbando el final. Tantos desvelos y luchas.  ¡Cuànto esfuerzo tras una  agonìa cuàl es la existencia humana!  El  camino se recorre en  intermitente rutina de cada època;  implacable ciclo:  niñez, juventud y vejez,  para que el final sea el ùltimo sendero sin regreso. Camino recorrido que sòlo desandarà los pasos en otra  encarnaciòn, nuevo cuepo con  ancestral, milenaria  identidad còsmica, inmortal espìritu renovado en los caminos del universo siempre en renovaciòn y cambio.

¡Pero cuànta soledad, cuànto  hastìo esparcido en los inmensos caminos por donde quizàs nunca quedaràn las huellas de pasos perdidos, extraviados en bùsquedas sin sentido!   Recorriendo caminos en tierras calcinadas de violencia y odio, el hombre recoge las huellas del pasado, absorve, confundido con el polvo del tiempo muerto, la identidad etèrea de todos los muertos que yacen sobre la tierra desde el origen del hombre hasta nuestros dìas. Los caminos guìan  hacia  los umbrales de encuentros forjados en la aventura,  previo conocimiento; osado interes en descubrir otros mundos, ruptura con la monotonìa que mata los sueños, encadena  al hombre a la comodidad de la mediocridad confundida con  falso bienestar.

Cuàntos  rìos de sangre han  alimentando la savia de la tierra herida, sangre de inocentes o canallas, integràndose al humus de la tierra, sedimentando en  el  sabio ciclo, el rigor matemàtico de la naturaleza. Todo viene de natura y a natura  siempre regresarà,  transformado de forma y estado pero la materia siempre  regresarà a su origen, en la elipse inexorable de la  vida,  muerte, trazada en la grandeza infinitesimal del universo. La naturaleza sabe lo que hace  pero el hombre ignora esa ley.

Caminos que se recorren con pasos vacilantes,  ternura de la infancia cuando  la ansiedad,  fràgil torpeza de aquella  etapa, el infante marca con sus tiernos pies, el sendero de destinos que conduciràn a disìmiles caminos. Donde  construir  mundos, hogares, empresas; engendrar o procrear  otras vidas. Existencias  desperdiciadas o sublimes, drama y tragedia, grandeza del hombre, miseria de la especie humana.  Se dan los  primeros pasos hacia lo incierto,  surco indefenido pero cierto de la futura existencia del hombre.

Las huellas de hombres muertos se reconocen cuando se ponen los pies sobre  olvidadas huellas, porque si se escucha con cuidado, se oyen susurros fantasmales,  ùltimo aliento de aquèllas almas erràticas.  Aùn se perciben presencias,  luz agonizante en el aura recòndita de  espìritus en pena. Los caminos son olvidos  revividos, luego de  los pasos  apoyados sobre antiquìsimas  huellas, ancestral memoria de la especie humana que ha dejado su huella marcada sobre la faz de la tierra en su compleja historia. cuando se recorren los senderos  de la tierra.

( - - POESÌA MARGINAL - - ) = = SANGRE DERRAMADA = = POEMA VI.- -

¿Por què la sangre del hombre
es escarlata y no azul
como las aguas de la mar?
¿Por què la sangre es simbolo
de vida y con la muerte
es  triste signo de  tragedia?
Para cada ciclo de la cruel  historia
escrita con las ensangrentadas manos del hombre/
las pàginas deberìan ser escritas
con la tinta sangre derramada
para no olvidar nunca
la tràgica historia humana
que no es algo distinto
a una bàrbara masacre
perpetrada desde siempre/
desde los remotos orìgenes/
por la bestia racional
denominada hombre

Es la historia de la humanidad :
miles de tràgicas  pàginas escritas con su sangre/
manchadas por rìos escarlata/
escritas con la pluma fatìdica de la espada y el puñal/
narrada sobre el poroso papel de la tierra
donde cayeron millones de hombres muertos en incesantes  guerras/
escritas con la pluma de la lanza y la daga/ la pluma del florete y el sable/
pluma del machete/ plumas mortales de todas las armas blancas inventadas/
Y el avance macabro de la historia de la guerra
con la invenciòn de la  pòlvora y las armas de fuego
Sangre derramada en la recreaciòn  del rojo brillante
Sòlo el tiempo ha intentado borrar las manchas
del lìquido escarlata de la  tragedia humana
narrada con dolor y muerte/ escrita con barbarie/ odio y horror
Pero la memoria de la sangre derramada sobre la tierra
es  imborrable en la historia del hombre
teñida del rojo muerte del olvido

( - - Poema inèdito, del libro tambièn inèdito SALDOS TRAGICOS,
escrito en San Andrès Isla, 1994 - - )











9 de febrero de 2014

MIEDOS QUE MATAN, MIEDOS QUE PARALIZAN. - - UNO.- -

Miedo que nos persigue con saña y rigor desde el nacimiento hasta la muerte. Miedo para nacer,  salir del tibio abrigo del ùtero materrno para enfrentarnos a la realidad de un mundo duro y cruel.  ¡Cuàn doloroso es crecer en la infancia cuando el miedo a tantos fantasmas, tantos traumas y desdichas perturban  la fragilidad de nuestra dulce como amarga niñez! Miedos y màs miedos persiguiendo al hombre como perros de presa en el transcurso de la existencia. El miedo es el fantasma indestructible, poderoso que acorrala al ser humano,empujàndolo, paralizàndolo y por què no, matandòlo sin piedad. El miedo es aquèl ente intangible pero cercano que nos respira en la nuca desde  que nacemos hasta el final de la existencia.

Pero asì como hay miedos que matan, hay miedos que paralizan. No existe un solo tipo de miedo, son muchos los miedos que acechan como bacterias infecciosas. El miedo, todos los miedos que azotan la supremacìa del hombre como  presunto  amo, impostor supremo del planeta tierra, son los monstruos màs crueles, definidos como  ocultos enemigos de la especie humana. El ser humano lo sabe. Vencerlos ha sido una guerra infinita con miles de batallas perdidas. Ni todo el esplendor cientìfico, ni  la  soberbia armadura tecnològica, ha logrado siquiera mover un milìmetro, el poder invencible del miedo.

¿Acaso se vencerà algùn dìa el miedo? El miedo es parte consustancial de la cèlula humana, es inherente a su realidad. El hombre como producto primordial de la humanidad, sin la posibilidad de sentir, tener miedo, no serìa humano, serìa un ser anormal, fuera de serie sino tuviera  miedo en la acciòn y desarrollo de sus actividades cotidianas. Es posible controlar el miedo, domesticarlo, hacerlo un aliado para impulsar la dinàmica, la acciòn  y aventura del hombre. Pero erradicarlo jamàs. Al menos, mientras el hombre sea lo què es como criatura animal y racional, y no intervenga la ciencia, la tecnologìa para hacer del ser humano, un  "transformer", un frankeistein horroroso de apariencia humana pero muy lejos de su verdadera identidad.

Esos miedos nos invaden,  dominan y manipulan. Esos miedos que paralizan al  hombre y lo hunden en abismos, desde allì  se convierten en terror, viven entre nosotros; se alimentan de incertidumbres y dudas, se robustecen de todos los miedos  acumulados en su historia individual,  hasta constituirse en dragones implacables que reencarnan en la profundidad de nuestra conciencia, nuestro espìritu. El miedo toma entonces  posesiòn absoluta de la mente, cuerpo, alma y espìritu.   El miedo ha triunfado, el siniestro dragòn ha poseìdo al hombre en cuerpo y espìritu.

Miedos indescifrables que determinan complejas e incurables patologìas mentales. Miedos que evolucionan hasta ser enfermedad mental de amplios sectores de la poblaciòn.
El miedo es una pandemia  peligrosa como una guerra porque puede hacer estallar  el inconformismo y resentimiento de un pueblo, originando un pavoroso incendio social. Los polìticos perversos y demagogos saben del poder del miedo. Los tiranos y dictadores inteligentes  temen al miedo del populacho, transformado en insurrecciòn civil. . Un miedo colectivo, manipulado por enemigos polìticos puede poner en peligro un gobierno, un estado hasta derrocarlo porque puede provocar una revuelta, una guerra civil en pocos dìas.   Los miedos manipulan el cerebro hasta vencerlo,creàndole imàgenes, conceptos, enfermedades y pesadillas que se convierten en realidad, en la delirante existencia del hombre dominado por el miedo.

 Miedo es el nombre dado a la peor pesadilla del hombre pero tambièn es el mecanismo de defensa y lucha màs poderoso que pueda  tener la humanidad  porque el miedo impulsa al hombre a las màs inciertas como peligrosas aventuras sin importar los resultados. Los màs grandes èxitos, triunfos y metas, se alcanzan enfrentando el miedo. Golpeàndolo con fuerza. Gritàndole su maldita cobardìa para espantarlo de nosotros y obtener lo que nos proponemos.  El miedo como mecanismo natural de un ser instintivo y agresivo como el hombre, impulsa a èste para atacar con ferocidad y supuesta valentìa a un  enemigo real o imaginario, atacante fortuito,  condicionado por las circunstancias de un medio hostil.

 La reacciòn al  miedo provoca en el hombre  insopechada valentia. Pero no es propiamente valentìa lo que estimula  al hombre sino el miedo que desencadena en lo profundo del ser humano, una serie de mecanismos de lucha. El instinto de subsistencia, innato instinto de defensa surge con determinaciòn del tùnel del miedo para enfrentarse al peligro. El miedo se enfrenta contra el miedo. Puede el miedo vencer el mismo miedo, como antìpoda, proceso de contrarios a la inversa.  Sòlo mirando el miedo  a sus ojos esclavizadores, manipuladores y destructivos, podemos enfrentarlo, muy difìcilñ destruirlo pero si someterlo bajo nuestras propias emociones. El miedo sì puede controlarse pero jamàs vencerse. Nacemos con miedo y moriremos con miedo. Porque la muerte asusta. La humanidad le teme a la muerte.  El miedo a la muerte, es tal vez el   miedo màs recurrente en el ser humano, el que quizàs màs lo obsesiona.  ¿Acaso no hay algo de misterioso, desconocido y terrorìfico en el fenòmeno de la muerte que provoca esa indefiinible aprehensiòn en el hombre desde sus orìgenes hasta el presente?

!Què espectàculo ofrecen las muchedumbres de las grandes ciudades del mundo. Millones de hombres y mujeres que caminan en direcciones infinitas, diversas, màs homogèneas que heterogèneas porque la especie humana, siempre da cìrculos alrededor de un eje comùn, el de las  existencias estandarizadas.  Ser humano gregario,  miedo gregario. Panico colectivo que  utiliza el Establecimiento para esclavizar, controlar, someter a la poblaciòn, marcadas por la apatìa; soledad y estrès, hastìo compensado con objetos, comida, placeres del sexo, deleites de la comida, placebo de la religiòn, la droga; perversiones obsesivas, maniàticas, nacidas  en el delirio compulsivo creado por el capitalismo ultraindustrializado y su gran aliado, el superestado mundial de la publicidad¡ 

Pero la emociòn màs profunda, la que màs veces experimenta por encima de las descritas, es el miedo. Y allì agazapdo, entre las penumbras del  malestar de la masa, està el miedo como servidor, como amo y condicionador de la vida de estos millones de seres. El miedo acorrala, subyuga y esclaviza,  empuja a las muchedumbres de la ciudad a experimentar esa poderosa energia que aniquila, paraliza o empuja con coraje al hombre haci a la muerte o el triunfo. Miedo citadino al otro, miedo a ser asaltado; miedo a ser asesinado, miedo a la apariencia  de los otros. Miedo a sì mismo y a enfrentarse a la lucha por la subsistencia.  Los miedos que son innumerables aunque se singularice su definiciòn, son los que matan al hombre. Las ciudades del mundo estàn carcomidas, peligrosamente erosionadas por el miedo que  mutila y asesina como un espectro maligno el diario vivir en esos laberintos infernales llamados ciudades modernas.



6 de febrero de 2014

( POESÌA MARGINAL ) = = HORROR EN LA JUNGLA URBANA = = POEMA. V. - -

Deambulan  como zombies mestizos
Miles de hombres entristecidos
Millones de seres humanos fracasados
Las calles se convierten en pesadillas
Feos y monstruosos edificios de hormigòn
son  còmplices mudos de miseria y desolaciòn urbana/
secuaces inertes de ciudades muertas
Ciudad de terrorìficos ruidos/ alaridos y gritos/
espantosas injusticias/  traiciones/ asesinatos y dolor
El hombre de ciudad se transforma/ tiene todas las màscaras del mal
es una bestia insensible  porque ha matado su espìritu/ ha vendido su alma
Su meta màs importante es sobrevivir en la jungla/
objetivo obsesivo por quedar vivo
y  repetir al siguiente dìa la hazaña de subsistir
sin importar el còmo/ sin importar la vida del otro/
sin importar el dolor y la sangre ajena

En la ciudad jungla no hay principios
porque sòlo existe el principio del miedo/
instintiva violencia asesina para matar al otro/
robar/ ultrajar/ dañar/  el hombre es el depredador mayor
La moral como farsa del poder es otra màscara muerta
Sòlo importa  la astucia y la violencia en la jungla urbana
Se impone la ferocidad/ la fuerza animal para destruir
Cruel lucha es  el diario vivir en una jungla urbana
Matan por nada/ Asesinan por una moneda/ por una absurda discusiòn
Miles en la jungla de cemento tienen miedo de todo/
se transforman en bestias y asesinos/ se convierten en fieras peligrosas/
Muchos en la jungla-ciudad  han quedado idiotizados como zombies/
miles de hombres de ciudad estàn muertos creyendo que aùn viven

( - - Poema inèdito del libro, tambièn inèdito,
SALDOS TRÀGICOS, escrito en San Andrès Isla, 1994 - - )

( POESÌA MARGINAL ) = = SANGRE DERRAMADA = = POEMA V. - -

¡Cuànta sangre perdida
en demenciales guerras!
¡Cuànta sangre coagulada
en los campos de batalla!
cuando al irrumpir el alba
mientras el sol aparece lànguido de un cercano oriente/
aparecen los cuerpos de miles de muertos/
Sòlo queda  un nauseabundo sangriento campo
de miles de hombres asesinados/
con esos ojos vacìos de los muertos
que sòlo ven la nada de la muerte
Sobre aquèllos incontables cuerpos
manchados de rojo lìquido  coagulado/
millones de negras moscas carroñeras
ejecutan con macabra  precisiòn la  danza
de infinitos vuelos musicalizados  de zumbidos/
aquelarre de insectos en el festìn  de aquella carne en pudriciòn/
sangre derramada ahora putrefacta sangre coagulada

Sòlo se escucha
el ensordecedor  fùnebre zumbido de la muerte/
sòlo se advierte la vida infame de millones de negras moscas carroñeras
en la bacanal  abyecta de la vida de alimentarse con la carne muerta/
Marcha de tragedia con millones de moscas
agitàndose con  ritmo  alucinante de locura sobre aquèllos cadàveres
tendidos sobre  la tierra  en miles de charcas de su propia sangre/
Ràpido es el ciclo de putrefacciòn  de  un cadàver/ cruel es el fìn del hombre
ya se agitan en el firmamento las aves carroñeras/
ya los huevos de las moscas germinan en  larvas que pronto seràn gusanos/
Sangre derramada para que sea  victoria de la muerte invicta
y el ciclo biològico de natura  sea  mortal/ desolador  fin de la existencia humana

( - - Poema inèdito, del libro tambièn inèdito, SALDOS TRAGICOS,
escrito en San Andrès Isla, 1994 - - )